En última instancia el arte está situado dentro de una continuidad histórica y más recientement parece existir en medio de controversias que caracterizan la dicotomía de arte moderno/postmoderno. La idea del arte postmodernista ha pasado por rápidas mutaciones a través de una serie de rupturas, lo que requiere que se lo defina nuevament casi cada año. Estas rupturas han involucrado cada vez más el desmoronamiento de la ideología *mainstream* (corriente principal) y a cuestionar la creencia en una versión progresiva lineal de la historia del arte. Como consequencia de estos desarrollos hemos podido ver el valor de arte desarrollado dentro de línas menos rígidas, convencionales y predictibles. Con una mirada fresca y desprejuiciada estamos en condiciones de descubrir la pertinencia en este momento de arte que es personal en carácter y que no se ajusta a los moldes establecidos. Este es el tipo de arte con el que verdaderamente podemos ver el presente y quizás vislumbrar el futuro.

Tal es el el caso en las pinturas, dibujos y monotipos de la Chilena Desy Safán-Gerard que ofrecen una dimensión especial a los mundos de fantasía y forma. A pesar de la propensión conceptual deconstruccionista, la pintura postmoderna se ha apoyado fuertement hasta hace poco en las convenciones formalistas, cubistas y realistas del modernismo. En contraste, en su trabajo vemos una fuente diferente de la forma y un enfoque descriptivo que es a la vez más fluído y espacialmente expansivo. El territorio que su trabajo involucra es de gran interés a artistas jóvenes del presente que trabajan en el límite de las posibilidades. En una forma similar, el trabajo de Roberto Matta está ahora recibiendo considerable atención debido a la plasticidad de sus elementos visuales y la manera en que desarrolla su psicología. La importante distinción que se puede hacer entre la pintura de Safán-Gerard y Matta is que la primera explora fantasía expresionista sin jamás llegar a ser verdaderamente surrealista, es decir, sin el uso de descripción realista para ilustrar temas psicológicos. Es interesante hacer notar que en el trabajo de cada uno de estos artistas experimentamos un enfoque abierto a un espacio inalcanzable por medios de estructuras y composiciones familiares. Se declara en un nivel de significación abstracto aún cuando profundamente expresivo y sin recurso a un ilusionismo florido.

Visto como fantasía abstracta el trabajo de Desy Safán-Gerard participa activamente en el diálogo que rodea la *nueva abstracción*, sus apropiaciones inclusivas de imaginación y una variedad de propiedades visuales y de estrategias composicionales.

Cuando uno aprecia los logros de Safán-Gerard en pintura, dibujo y monotipos a través de un período largo de tiempo, inmediatamente se impresiona por el hecho de que ella es ante nada y más que nada una artista *luminista*. Su medio primario es luz, no volúmen. Para ella, la significación expresiva se revela en el mundo de la luz, como fué el caso en Tiépolo; no procede de la obscuridad como en un Rembrandt. Casi todas sus pinturas aparecen al principio como un campo de luz en el cual se generan las formas. Aún sus obras más altamente cromáticas están cargadas de energía luminosa. Es más, sus pinturas parecen emanar una luz interna que impregna el espacio pictórico y las imágenes en él. Las imágenes resplandecen sin la especificidad del chiaroscuro y la luz lógica, y aparecen fomo una incorporación etérea de la
imaginación. Las líneas de luz que se ven en la mayoría de sus trabajo tienen el efecto de suspender la fisicalidad de las imágenes mientras a la misma vez abstrayéndolas e irraidiándolas como en un negativo fotográfico. Es un mundo transparente que sugiere muchos niveles. Esta experiencia sincrónica de formas abiertas positivas y negativas nos lleva a experimentar significado en una dimensión diferente, una que parece más como un sueño que se acerca al mundo de la imaginación pura.

Es intersante notar que el trabajo de Safán Gerard reemplaza la estructura geométrica con pattern, ritmo y formas orgánicas. Ella es capaz de poner a nuestro alcance las estructuras ilógicas de la experiencia como una forma de fantasía con connotaciones místicas. Su trabajo es altamente complejo y opera en una variedad de niveles lo que anticipa reacciones complejas. La idea de paisaje que subyace en muchas de sus composiciones rápidamente se transforma en la idea de un paisaje mental, interno. En muchos trabajos se observan estructuras jeroglíficas y significación pictográfica. La organización totémica de las formas presente en los monotipos recientes nos provee con formas de conectar el contenido ideacional con significado derivado del acto creador: la importancia de lo pictográfico, por ejemplo, como marca y como signo.

En todo el trabajo de Desy Safán-Gerard existe un sentido bien ganado de una acción sin esfuerzo. Las imágenes simplemente aparecen, a menudo en una forma rudimentaria poderosa, reminiscente de artistas como Dubuffet, Klee o Altoon. Estas imágenes penetran la psique en forma profunda, reflejando para nosotros experiencias conscientes e inconscientes. Formas y dibujos automáticos a menudo sirven como puntos de entrada en sus paisajes psicológicos.En algunas de las telas con textura Safán-Gerard no usa ninguna imágen lo que nos acerca a la naturaleza física de la existencia. Fuerzas profundas relacionadas a la tierra y a nuestros cuerpos se evidencian a través del uso de textura y densidad. En este trabajo la luz se transforma en temperatura, tiempo y proceso. Vemos y sentimos los capilares volcánicos de la tierra; la experiencia etérea se hace palpable una vez más.

Desy Safán-Gerard es una artista presciente cuyo trabajo es una ofrenda para todos nosotros. A mí siempre me ha gustado la idea de que en la pintura uno convierte la experiencia humana en la experiencia de la pintura. Cuando ustedes ven el trabajo de Desy Safán-Gerard se encontrarán convirtiendo la pintura de vuelta en una experiencia profundamente humana.

Roland Reiss
Decano del Departamento de Arte
CLAREMONT COLLEGES, CALIFORNIA Mayo, 1998